ENCUENTRA TU MONTURA

Hay una montura perfecta para cada cara, y encontrarla es más fácil de lo que parece.

Solo necesitás un espejo y unos minutos. Esta guía te ayuda a entender tu forma, tu talla y cómo elegir con criterio.

Paso 1

Conoce tus rasgos

Identificar tu forma de cara es el primer paso para encontrar unas gafas que te sienten de diez. Aquí las cinco más comunes.

Cara Ovalada

Más larga que ancha, con ángulos suaves y mandíbula ligeramente más estrecha que la frente. La más versátil — casi cualquier montura te funciona.

Si tienes cara ovalada, el mundo es tuyo. Experimenta con formas, colores y tamaños sin restricciones.

Para ti

Monturas cuadradas y rectangulares para marcar los pómulos. Anímate con colores vivos y formas llamativas.

Cara Redonda

Tan ancha como larga, con mejillas llenas y mandíbula redondeada. Muy simétrica y equilibrada.

Las monturas angulares añaden estructura y estilizan, haciendo que la cara parezca más larga y definida.

Para ti

Monturas cuadradas o rectangulares con colores llamativos. Evita las redondas — las anchas te estilizan especialmente bien.

Cara Cuadrada

Mandíbula marcada y angulosa, con frente y mandíbula de ancho similar. Una forma muy definida que proyecta carácter.

Las monturas curvas suavizan los ángulos y aportan contraste, equilibrando la estructura del rostro.

Para ti

Monturas redondas u ovaladas con puentes altos. Suavizan la mandíbula y llevan la atención a los ojos.

Cara Rectangular

Similar a la ovalada pero más alargada y estrecha. Mandíbula elegante y fina, con proporciones verticales marcadas.

Las monturas anchas crean un contrapunto visual que equilibra el conjunto.

Para ti

Monturas anchas y redondeadas con cristales grandes. El cat-eye y el aviator también añaden anchura visual al rostro.

Cara Diamante

Pómulos prominentes y anchos, con frente y mandíbula más estrechas. Una de las formas más fotogénicas.

Las monturas curvas iluminan los pómulos y añaden suavidad a los ángulos más pronunciados.

Para ti

Monturas redondas u ovaladas que realcen los pómulos. Los colores vivos también son tus aliados.


Paso 2

Cómo medirte la cara

Con una cinta métrica o una regla, toma estas cuatro medidas. Te ayudarán a confirmar tu forma de cara y elegir la talla correcta.

Ancho de mandíbula

Mide en horizontal el ancho de tu mandíbula, desde debajo de la oreja hasta el otro lado.

Ancho de cara

Mide en horizontal el ancho máximo de tu cara, de pómulo a pómulo. Suele ser la medida más grande.

Ancho de frente

Mide de sien a sien, aproximadamente a la mitad de la frente.

Longitud de cara

Mide en vertical desde tu línea del cabello hasta la barbilla.


paso 3

Entender las tallas

En cada modelo Owen encontrarás tres números. Así es como se leen:

50 — 20 — 135
Ancho de cristal — Ancho de puente — Longitud de varilla
Siempre en milímetros
  • Ancho de cristal

    El ancho de la lente. Cuanto mayor sea, más grande queda la montura en tu cara. Compáralo con el de tus gafas actuales.

  • Ancho de puente

    La distancia entre los dos cristales, la parte que apoya sobre tu nariz. Determina si la montura queda centrada en tu rostro.

  • Longitud de varilla

    La longitud del brazo desde la montura hasta detrás de tu oreja. Afecta al ajuste y la comodidad diaria.

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Paso 4

El puente: clave del ajuste

La parte que apoya sobre tu nariz. Un buen ajuste significa que las gafas no se mueven aunque muevas la cabeza.

Nariz ancha o
ojos más separados

Busca puentes a partir de 20 mm. Un puente más pequeño haría que las gafas suban demasiado en la nariz.

20 mm 21 mm 22 mm
Nariz estrecha o
ojos más juntos

Puentes de 18–19 mm dan un ajuste más preciso y evitan que las gafas resbalen hacia abajo.

18 mm 19 mm

Truco rápido: Si tus gafas anteriores subían demasiado en la nariz, el puente era pequeño. Si se resbalaban hacia abajo, el puente era grande.

Ya sabes lo que buscas

Míralo diferente.

Ya sabes lo que buscas. Vamos a encontrarlo.

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