ENCUENTRA TU MONTURA
Conoce tus rasgos
Más larga que ancha, con ángulos suaves y mandíbula ligeramente más estrecha que la frente. La más versátil — casi cualquier montura te funciona.
Si tienes cara ovalada, el mundo es tuyo. Experimenta con formas, colores y tamaños sin restricciones.
Monturas cuadradas y rectangulares para marcar los pómulos. Anímate con colores vivos y formas llamativas.
Tan ancha como larga, con mejillas llenas y mandíbula redondeada. Muy simétrica y equilibrada.
Las monturas angulares añaden estructura y estilizan, haciendo que la cara parezca más larga y definida.
Monturas cuadradas o rectangulares con colores llamativos. Evita las redondas — las anchas te estilizan especialmente bien.
Mandíbula marcada y angulosa, con frente y mandíbula de ancho similar. Una forma muy definida que proyecta carácter.
Las monturas curvas suavizan los ángulos y aportan contraste, equilibrando la estructura del rostro.
Monturas redondas u ovaladas con puentes altos. Suavizan la mandíbula y llevan la atención a los ojos.
Similar a la ovalada pero más alargada y estrecha. Mandíbula elegante y fina, con proporciones verticales marcadas.
Las monturas anchas crean un contrapunto visual que equilibra el conjunto.
Monturas anchas y redondeadas con cristales grandes. El cat-eye y el aviator también añaden anchura visual al rostro.
Pómulos prominentes y anchos, con frente y mandíbula más estrechas. Una de las formas más fotogénicas.
Las monturas curvas iluminan los pómulos y añaden suavidad a los ángulos más pronunciados.
Monturas redondas u ovaladas que realcen los pómulos. Los colores vivos también son tus aliados.
Cómo medirte la cara
Mide en horizontal el ancho de tu mandíbula, desde debajo de la oreja hasta el otro lado.
Mide en horizontal el ancho máximo de tu cara, de pómulo a pómulo. Suele ser la medida más grande.
Mide de sien a sien, aproximadamente a la mitad de la frente.
Mide en vertical desde tu línea del cabello hasta la barbilla.
Entender las tallas
El puente: clave del ajuste
ojos más separados
Busca puentes a partir de 20 mm. Un puente más pequeño haría que las gafas suban demasiado en la nariz.
ojos más juntos
Puentes de 18–19 mm dan un ajuste más preciso y evitan que las gafas resbalen hacia abajo.
Truco rápido: Si tus gafas anteriores subían demasiado en la nariz, el puente era pequeño. Si se resbalaban hacia abajo, el puente era grande.